Es una escena clásica que hemos visto mil veces en películas y publicidad: una persona elegante se rocía perfume en las muñecas, las frota vigorosamente entre sí y luego las pasa por el cuello. Si haces esto, tenemos una mala noticia: estás "rompiendo" la estructura de tu perfume.

Al generar fricción y calor excesivo al frotar, aceleras drásticamente la evaporación de las notas de salida (las más volátiles). Básicamente, estás saltándote la introducción de la obra, alterando la evolución natural que el perfumista diseñó. El perfume debe secarse solo en la piel.

Para que un Extrait de Parfum de Grafeno proyecte al máximo, debes aplicarlo en los puntos de pulso. Estas son zonas donde los vasos sanguíneos están más cerca de la superficie de la piel, generando un calor constante que actúa como un difusor natural:

  1. Detrás de las orejas: Un punto íntimo, ideal para las distancias cortas.

  2. La base del cuello (la nuca): Estratégico para crear una estela (sillage) que te sigue al caminar.

  3. El interior de los codos: Un punto cálido que guarda muy bien el aroma.

Truco de experto: El perfume no se adhiere bien a la piel seca. Si quieres una fijación extrema, aplica una crema hidratante sin olor justo antes de atomizar tu fragancia. La base grasa de la crema atrapará las moléculas de olor como un ancla invisible.